Misión y visión

Como Ministerio hemos entendido que nuestra primera misión es cumplir la Gran Comisión que nos dejó nuestro Señor Jesucristo de extender el evangelio y hacer discípulos a todas las naciones (Mateo 28:19-20, Marcos 16:15). También es nuestro objetivo el enseñar y adoctrinar a los miembros de nuestra comunidad y a toda persona que desee recibir el mensaje de Dios, impartiendo una Palabra sana y edificante, sin mezclas de filosofías, legalismos o pensamientos humanos, y totalmente libre de falsas doctrinas.

Otra tarea importante que sentimos que es de nuestra responsabilidad como Iglesia, es brindar la ayuda y herramientas necesarias para que nuestros miembros se desarrollen plenamente; en primer lugar como cristianos, y luego en su familia y sociedad, velando por el bienestar espiritual, emocional, físico y material de cada uno de ellos.

Para el desarrollo de nuestra misión evangelizadora, tenemos como visión el usar todas las formas posibles de extender el evangelio del Reino de Dios. Desde la fundación del MENAP hemos desarrollado la visión de predicar la Palabra de Dios a través de las ondas radiales y también hemos creído en la eficacia de llevar el mensaje de salvación al aire libre con puntos de evangelismo. Además, creemos en la importancia de visitar cárceles, hospitales y hogares de quienes necesitan una palabra de consuelo. A todo esto sumamos el usar todos los medios masivos en internet, como este mismo sitio web y las redes sociales, para así dar a conocer el mensaje de salvación a muchos.

Desde los comienzos de nuestra Iglesia también hemos sentido fuertemente la visión de predicar la Palabra de Dios y bendecir, fortalecer, incentivar y edificar al pueblo de Cristo a través de la música. Es por ello que el MENAP ya cuenta con más de trece producciones musicales grabadas en vivo, con excelencia musical, técnica y gráfica, llevando al sitial que se merece estar a la música tradicional de nuestras iglesias evangélicas en Chile: la música pentecostal, la cual ha sido la esencia de nuestra forma de alabar a Dios y que nunca ha pasado de moda. Además, hemos sumado a ello la frescura y renuevo de los cánticos de júbilo, exaltación y adoración que Dios ha estado entregando a muchos compositores cristianos en estos últimos años a través de todo el mundo, y sabemos que esto ha provocado que miles de personas sean bendecidas y muchos hayan conocido el evangelio a través de una melodía, y ante esto damos infinitas gracias a Dios.

También como Iglesia local es nuestra visión el compartir la Palabra y bendiciones de Dios con otras Iglesias locales que sean de sana doctrina y prediquen el verdadero evangelio de Jesucristo, para así estrechar lazos con tantos otros hermanos que también son parte del glorioso Cuerpo de Cristo.

Es nuestra misión también como comunidad el exhortar, corregir y advertir a nuestros miembros sobre toda falsa doctrina que se ha levantado en estos tiempos, y velar para bloquear todo intento del enemigo de introducir falsas enseñanzas dentro de la Iglesia. Creemos firmemente en que se cumple la Palabra de Dios sobre la gran apostasía de los últimos tiempos (Mateo 7:15, 24:23-24), y asumimos con lealtad el deber de denunciar, mas no compartimos el usar los medios de comunicación masivos ni menos formas despectivas para hacerlo, pues creemos que estos medios deben ser aprovechados totalmente para difundir el verdadero Evangelio de salvación y vida eterna. Además, al mismo tiempo sostenemos un compromiso de respeto y lealtad con los siervos de Dios y las Iglesias locales, ya que creemos que si alguien o alguna Iglesia está en pecado delante de Dios nuestro único deber es orar por ellos.

Es nuestro anhelo que el Reino de Dios sea expandido por todo el mundo, para que así cada ser humano oiga el mensaje de Cristo, y pueda abrir su corazón a Él y ser transformado en una nueva criatura, lavada y redimida por la Sangre del Cordero Inmolado que hace más de dos mil años fue derramada en la Cruz del Calvario, por amor de toda la humanidad (Juan 3:16).